¿Qué es el despido improcedente?

Actualmente el despido es un tema que da mucho que hablar. Pero no todos los despidos tienen las mismas causas. Existen varios tipos de despidos: el disciplinario, el objetivo y el despido colectivo. Cada uno puede clasificarse como despidos nulos,  procedentes o despido improcedente.

Despido improcedente

Los despido improcedentes se producen cuando la empresa despide a su trabajador por motivos propios. El trabajador, ha realizado correctamente su labor sin generar ninguna circunstancia que suponga una situación de despido.

En la reforma laboral de 2012, la empresa podría indicar en la carta de despido la naturaleza improcedente del despido, abonando al trabajador una indemnización correspondiente en el momento.

Tras la reforma del Real Decreto-ley 3/2012, dicha práctica no se permite.

Pero ¿qué puede hacer un trabajador antes un despido improcedente?.

Cómo actuar ante un despido improcedente.

¿Qué es el despido?En estas situaciones, se recomienda que el trabajador presente una papeleta de coalición. De no hacerse, el trabajador podría tener problemas con el Servicio Público y con la Agencia Tributaria. Es por ello que el empleado despedido puede presentar una demanda. En este tipo de despido la empresa debe indemnizar al trabajador por el tiempo que ha trabajado para ellos, gestionar y tramitar su situación para establecer una incorporación laboral nueva a través del INEM.

La empresa puede decidir qué hacer en caso de demanda.

La empresa tiene un plazo de cinco días después de la sentencia de readmisión. Establecida por el Juez de lo Social. Una vez puesta la demanda la empresa podrá elegir entre dos opciones:

La readmisión del empleado con abono de los salarios de tramitación, equivalente a la suma de los salarios que no se han percibido. Desde la fecha del despido hasta la fecha de la notificación de la demanda por despido improcedente. O hasta encontrar otro empleo, siempre y cuando el empresario probase la recolocación anterior a la sentencia por despido improcedente, para la tramitación de los salarios.

Despido improcedente

Una indemnización de treinta y tres días de salario, por año de servicio, con una asignación por meses en períodos de tiempo de menos de un año hasta un máximo de veinticuatro mensualidades.

La opción de la indemnización es entendida como una finalidad del contrato. Finalizará el día del cese en el trabajo.

Cuando en el mencionado plazo de cinco días no se ejercite ninguna opción se entiende que opta por la readmisión del trabajador.

La sentencia dictamina el resultado

Después de que la sentencia se dicte tras los noventa días hábiles desde la fecha en que se presentó la demanda, el empresario podrá reclamar del Estado el abono de la percepción económica a que se refiere el apartado 2 del artículo 56 en el Estatuto de los Trabajadores, correspondiente al tiempo que exceda de los noventa días hábiles.

De esta forma los cargos son responsabilidad del Estado las cuotas de la Seguridad Social correspondientes a los salarios.